
Y venias otra vez a mi encuentro,
entre las luces de los faroles que empiezan a encenderse,
una vez más vienes a mi encuentro,
entre etil y etil, y fumarolas encendidas,
otra vez vienes a mi encuentro,
con los ojos tristes y desesperanzados,
esperando que te cobije entre mis brazos maternales,
una vez más… incondicionales.
Y decías que mi amor era del puro,
y yo no creía esa blasfemia,
y decías que mi amor era sincero,
y yo no creía en tus deseos,
y decías que no me enamorase,
y yo para variar no te creía.
Y sinceramente yo te escribo,
hoja intacta de largas agonías,
que a pesar que mi mente no le cree
es mi alma quien sin permiso lo cobija.
Y sinceramente yo te escribo,
Que no quiero ya más esta ironía.
entre las luces de los faroles que empiezan a encenderse,
una vez más vienes a mi encuentro,
entre etil y etil, y fumarolas encendidas,
otra vez vienes a mi encuentro,
con los ojos tristes y desesperanzados,
esperando que te cobije entre mis brazos maternales,
una vez más… incondicionales.
Y decías que mi amor era del puro,
y yo no creía esa blasfemia,
y decías que mi amor era sincero,
y yo no creía en tus deseos,
y decías que no me enamorase,
y yo para variar no te creía.
Y sinceramente yo te escribo,
hoja intacta de largas agonías,
que a pesar que mi mente no le cree
es mi alma quien sin permiso lo cobija.
Y sinceramente yo te escribo,
Que no quiero ya más esta ironía.
